Este fue el primer acto al que concurrimos como Jabates, aún que no teníamos el nombre «discurrido» pero si que lo hicimos como pertenecientes al grupo,  organizador os andarines

Recuerdo la conversación con la «Capi» «in extremis» ya que se cerraba el plazo de inscripción unas tres horas después de la conversación, y nada más ponerlo en el Whatsapp saltó Mamen que también se apuntaba, otra Jabate donde las haya

El día de la actividad pasamos a recoger a Mamen y a Bernad, desayunamos juntos y a la prueba en el Polideportivo de la Cartuja, donde estaba todo muy bien organizado. Pulsera, credenciales, vales de comida y a marchar

Bernard enseguida demostró que es un cachondo integral y gran deportista, participando en todo de manera voluntariosa

Dieron el pistoletazo de partida y allá que nos lanzamos los Jabates siempre en cabeza, como no podría ser de otra manera, participando y colaborando con la organización, charlando y gastando bromas en todo el recorrido



Aún a pesar de estar bien señalizado el recorrido, la cabeza de la marcha se despisto y se saltaron el desvío al avituallamiento, cosa que subsanamos rápidamente por llevar el recorrido grabado. 

Al regreso al pabellón nos esperaba un puesto de fresca cerveza que bebimos sin pensarlo mucho, compramos y recogimos camisetas y en la fila de la comida nos trataron de fábula, raciones generosas y sin problema por repetir

La organización ¡chapeau! el único inconveniente es que un tramo del camino no es muy apropiado para la marcha nórdica con bastones, pedregal, raíces, etc…

Tras los cafés repartieron un jamón a cada organización de NW, a nosotros no nos dieron, pero no se lo tenemos en cuenta, ;-))
Visita guiada a la Cartuja y sus edificios o chupito de güisqui en la plaza del pueblo a elegir cada uno

Regreso a la ciudad con una grata sensación de la experiencia vivida en tan buena compañía