Iniciamos la marcha matutina de buena mañana ya que amenaza con hacer calor en esta jornada

Bajamos casi en línea recta a encontrar la ribera derecha del Ebro, maravillandonos de los trinos de infinidad de pájaros que en todo el recorrido no han dejado de saludar

Así como las aves acuáticas que pueblan este río y sus afluentes, bajamos aguas abajo entre campos por el viejo GR99, que según la Jabate que me acompaña llega hasta Santiago de Compostela, cuestión que no dudo por que es una «correcaminos» muy experimentada

Atalaya desde donde se puede admirar el río y sus aves

También fotografiamos alguna planta que nueva nos sale al paso,

y que con curiosidad guardamos para poder consultar su  nombre